Rejuvenece la apariencia de tu rostro
Es muy frecuente que cuando las personas llegan a los 40 años los párpados se caigan por el exceso de piel por las llamadas “bolsas” causadas por un exceso de grasa, dando así un aspecto cansado a nuestro rostro.
Para eliminar dichas bolsas de grasa y el exceso de piel de los parpados a fin de rejuvenecer el rostro y eliminar el aspecto de mirada cansada, tenemos la opción de someternos a una operación quirúrgica funcional o cosmética llamada blefaroplastia.
La finalidad de dicha operación es de remodelar el párpado superior o inferior eliminando y/o reposicionando exceso de tejido como así también reforzando los músculos y tendones circundantes. Cuando se presenta una importante cantidad de piel en el párpado, la piel puede colgar sobre las pestañas y causar la pérdida de la visión periférica. Las partes externas y superiores del campo visual son las más comúnmente afectadas y la condición puede causar dificultad con actividades tales como conducir o leer. En estas circunstancias, la blefaroplastia del párpado superior es llevada a cabo para mejorar la visión periférica. Pacientes con una menor cantidad severa de exceso de piel pueden realizarse un procedimiento similar por razones cosméticas.
La operación se inicia realizando unas incisiones en la piel de los párpados para liberar y eliminar el exceso de piel y tensar músculo orbicular. Seguidamente, se extrae la grasa en la cantidad adecuada para eliminar las bolsas palpebrales o en ocasiones esta grasa se recoloca sobre el reborde óseo inferior de la orbita para mejorar la proyección de la mejilla y por último, las incisiones se cierran con suturas muy finas. Se suele cicatrizar sin problemas, y normalmente son prácticamente invisibles a los tres meses, ya que los párpados están considerados como la zona del cuerpo con mejor cicatrización.
Es una cirugía donde el paciente no necesita ser hospitalizado ya que la recuperación es rápida. Al terminar la operación persisterá el hinchazón y el amoratamiento iniciales durante una o dos semanas pero se necesitan, al menos, varios meses hasta que el resultado final se vuelve estable. Dependiendo del alcance del procedimiento, la operación puede tener una duración de una a tres horas en completarse.













