Balón Intragástrico, una alternativa para tratar la obesidad
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La obesidad es la enfermedad en la cual las reservas naturales de energía, almacenadas en el tejido adiposo, se incrementa hasta un punto donde está asociado con ciertas condiciones de salud o un incremento de la mortalidad. Está caracterizada por un índice de masa corporal o IMC aumentado (mayor o igual a 30).
Dicha enfermedad crónica se ha convertido en un serio problema de salud pública que va en aumento: se ha visto que el peso corporal excesivo predispone para varias enfermedades, particularmente enfermedades cardiovasculares, diabetes mellitus tipo 2, apnea del sueño y osteoartritis.
Hay varios métodos de tratar la obesidad, en este artículo hablaremos de un tratamiento no quirúrgico y no farmacológico para su tratamiento, dicho tratamiento es el Balón Intragástrico.
El Balón Intragástrico está indicado para personas con obesidad leve o moderada que por sí solas no consiguen perder peso. También está indicado para personas con obesidad severa, por un lado, como paso previo a una cirugía de obesidad ( para evitar los riesgos quirúrgicos asociados a un exceso de masa adiposa ) y por otro, para aquellas personas en las que por sus condiciones particulares está contraindicada cualquier cirugía.
El método consiste en la colocación de un globo de silicona que se rellena con una solución salina estéril, de entre 400 y 700 cc, que dependerá del sobrepeso y la talla del paciente. El objetivo es crear una sensación de saciedad contínua, ya que el Balón Intragástrico ocupa una gran parte del estómago. Este tratamiento se realiza con sedación y para el mismo hay que realizar unas pruebas preoperatorias sencillas. Es un procedimiento rápido para el que no se requiere hospitalización. Su duración es de 20-30 minutos.
Durante el tratamiento se puede llegar a perder hasta 30 kilos en una duración de 6 meses, que durante él mismo siempre se debe acompañar con una dieta estricta y un programa de modificación de hábitos mientras se utiliza, con el objetivo de mantener la reducción de peso tras el tratamiento.
Una vez retirado el Balón Intragástrico se puede seguir perdiendo peso ya que el cuerpo se ha acostumbrado a una alimentación saludable y en las cantidades convenientes.















